Conclusiones:
- Desde el año 2006 en adelante la Tasa BADLAR; aquella que los bancos pagan por depósitos a plazo fijo a 30 días por montos mayores a 1 millón de pesos, estuvo siempre por debajo de la tasa de inflación con la consecuente pérdida real de poder de compra.
- De la conclusión 1 se desprende que invertir en dólares no se trata de conspiraciones en contra de tal o cual gobierno de turno, si no de tener presente que en la historia argentina, y sobre todo en estos últimos 6 años no fue una buena inversión apostar al peso.
- Si el gobierno avanza con mantener un tipo de cambio fijo de $8 por dólar con la simple herramienta de subir las tasas de interés, deberá aumentarlas de tal manera que correría serio peligro de acelerar un escenario de recesión.
- De no querer asumir el costo de una recesión brutal, el gobierno debería ir pensando la manera menos drástica de reducir el gasto público, en aproximadamente 150 mil millones de pesos.

